La cantante Cheryl Tweedy, y el abogado Richard Bray han sido designados como administradores del patrimonio, el cual incluye propiedades, regalías y posesiones

Tras la repentina muerte de Liam Payne en octubre de 2024, nuevas revelaciones han salido a la luz sobre el destino de su fortuna, estimada inicialmente en más de 28 millones de libras, cifra que se redujo a 24,3 millones tras deducciones por deudas y gastos. El exintegrante de One Direction, que falleció a los 31 años tras caer del balcón de un hotel en Buenos Aires, no dejó testamento, lo que complicó la distribución de sus bienes.
De acuerdo con las leyes de sucesión intestada en Reino Unido, cuando una persona muere sin testamento y sin estar casada o en una unión civil, sus bienes son heredados por sus hijos. En este caso, Bear Grey Payne, el único hijo del cantante y fruto de su relación con Cheryl Tweedy, es el heredero legítimo. El niño, de apenas ocho años, aún no puede disponer directamente del patrimonio, por lo que su madre y el abogado Richard Bray han sido designados como administradores legales.
Cheryl, quien mantuvo una relación con Payne entre 2016 y 2018, asumirá esta responsabilidad con el respaldo de Bray, reconocido abogado del sector musical. Ambos tienen actualmente una autoridad limitada, es decir, pueden preservar el patrimonio, pero no distribuirlo hasta que se otorgue una concesión general. Esta medida busca proteger los activos del cantante mientras se resuelve el proceso legal completo.
La inclusión de Richard Bray como coadministrador tiene el objetivo de garantizar una gestión profesional y transparente del legado del artista. Entre los bienes figuran propiedades, regalías musicales y otras posesiones valiosas. Según fuentes cercanas, el dinero será destinado principalmente a cubrir la educación y bienestar futuro de Bear, conforme a lo que Cheryl ha expresado públicamente como su prioridad.
Una de las ausencias más comentadas ha sido la de Kate Cassidy, quien era la pareja sentimental de Liam al momento de su fallecimiento. Sin un testamento que la incluyera, y debido a que no estaban casados, la ley británica no le reconoce ningún derecho sucesorio.
Payne murió en circunstancias trágicas durante una noche en Buenos Aires, tras una caída desde el tercer piso del hotel donde se hospedaba. La causa oficial de su muerte fue un politrauma severo, con lesiones múltiples. En febrero de 2025, un tribunal argentino retiró los cargos de negligencia criminal contra tres de los cinco investigados, sin dejar responsables legales directos por el incidente.
El fallecimiento de Liam Payne impactó fuertemente al mundo de la música y a millones de fanáticos de One Direction, banda que marcó la escena pop de los años 2010. Hoy, su legado continúa a través de su música y del patrimonio que ha dejado a su hijo. Aunque Bear aún es muy pequeño, el respaldo de su madre y el marco legal aseguran que su futuro esté protegido hasta que pueda gestionar por sí mismo la herencia de su padre.
