La colaboración presenta una mirada contemporánea al regional mexicano desde la emoción, la amistad y la conversación íntima, en un diálogo musical que conecta tradición, nostalgia y nuevas generaciones.
La nueva colaboración entre Julieta Venegas y Natalia Lafourcade, titulada «Tengo que Contarte», propone una fusión entre el regional mexicano y una sensibilidad contemporánea marcada por la emoción y la honestidad. La canción funciona como una conversación hecha música, donde la nostalgia y la confesión se entrelazan en un relato íntimo que explora la necesidad de decir la verdad y encontrar consuelo en la amistad. El tema forma parte del álbum «Norteña», con el que Venegas rinde homenaje a sus raíces en Tijuana.
El sencillo retrata el diálogo entre dos amigas que atraviesan un momento de tristeza y dudas, mientras una acompaña a la otra desde la empatía y la experiencia compartida. “Una amiga es aliento, alguien que nos escucha y que puede entender lo que hemos vivido. Es una canción sobre no siempre estar en el mejor lugar, cómo a veces necesitamos detenernos y tratar de explicarnos cómo seguir”, explicó Julieta Venegas en un comunicado, resaltando el valor del apoyo emocional y la presencia en los momentos difíciles.
La colaboración se consolida como un encuentro artístico entre dos de las voces más influyentes de la música latinoamericana, cuyas trayectorias han evolucionado en paralelo dentro de la industria. “Estoy feliz de haber colaborado con mi adorada Natalia Lafourcade, hace mucho que nos conocemos. Es alguien a quien admiro y siento como una voz ideal para cantar juntas esta canción de amistad, de encuentro, y de cariño. Quería transmitir un espíritu de cantina, de estar en un lugar hablando sobre las verdades de la vida”, mencionó Venegas, destacando el carácter cercano y confesional del proyecto.
Más que una simple colaboración, «Tengo que Contarte» se presenta como un homenaje a la sororidad, la autenticidad y la riqueza sonora de México. La canción propone una pausa emocional para escuchar, sentir y acompañar, convirtiéndose en un retrato sensible de la amistad como refugio frente a la tristeza y la incertidumbre, y en un puente entre la tradición del regional mexicano y nuevas audiencias.
