La Policía de Victoria abrió una indagación por un caso ocurrido en Melbourne en 2010, mientras la cantante niega categóricamente los señalamientos y la actriz afirma haber formalizado su denuncia.
La cantante estadounidense Katy Perry es objeto de una investigación en Australia luego de que la actriz Ruby Rose la acusara de presunta agresión sexual. De acuerdo con autoridades de Melbourne, el caso corresponde a un hecho ocurrido en 2010 en un local nocturno del centro de la ciudad, lo que ha llevado a la intervención del equipo especializado en delitos sexuales.
La Policía de Victoria confirmó el inicio de las diligencias a través de un comunicado oficial. “La policía ha sido informada de que el incidente ocurrió en un local con licencia en el centro de Melbourne. Dado que la investigación sigue en curso, sería inapropiado hacer más comentarios en esta etapa”, señaló un portavoz, precisando que se trata de una “agresión sexual histórica” ocurrida hace más de una década.
Las acusaciones se hicieron públicas cuando Rose comentó en la red social Threads: “Katy Perry me agredió sexualmente en la discoteca Spice Market en Melbourne. A quién le importa lo que piense.” Posteriormente, la actriz amplió su testimonio y explicó que durante años presentó el hecho como una “pequeña historia divertida de borrachera” porque no sabía “cómo más manejar” lo ocurrido. También anunció: “Hoy entraré en una comisaría para ver si alguna de mis experiencias puede ser investigada. Imagino que han prescrito, pero eso es aún más motivo para intentarlo.”

En respuesta, el equipo de Perry rechazó de manera contundente los señalamientos. “Las acusaciones que Ruby Rose está difundiendo en las redes sociales sobre Katy Perry no solo son categóricamente falsas, sino que también son mentiras peligrosas e imprudentes”, indicó su representante. Asimismo, añadió que la actriz tiene un “historial bien documentado de hacer graves acusaciones públicas en las redes sociales contra varias personas” que han sido “repetidamente negadas por los nombrados”.
Días después de sus primeras declaraciones, Rose informó que ya había completado los procedimientos ante las autoridades. “A partir de esta tarde, he finalizado todos mis informes. Esto significa que ya no puedo comentar, volver a publicar ni hablar públicamente sobre ninguno de esos casos, ni sobre las personas involucradas… Esta es una solicitud estándar de la policía y, en muchos sentidos, un gran alivio. Puedo empezar el proceso de curación ahora.” Mientras tanto, la investigación sigue en curso y no se han dado a conocer conclusiones oficiales.
