El artista peruano profundiza su giro hacia los sonidos tropicales y propone una identidad musical que conecta raíces, modernidad y proyección global.
A.CHAL profundiza en la exploración de sus raíces con «Chologante», un sencillo en el que adopta la cumbia andina y la estética chicha como base de una propuesta que busca renovar la música peruana. Inspirado en sonidos de la sierra y la selva, el artista continúa la línea iniciada con «Chuco», consolidando una identidad que fusiona tradición y proyección global.
El lanzamiento llega acompañado de un videoclip grabado en el Morro Solar, donde el músico representa su propuesta como un recorrido que se expande (como canta) «desde la puna hasta la Luna». Esta etapa marca un quiebre en su trayectoria, dejando atrás influencias del trap, el R&B alternativo y el electro-urbano para acercarse a la cumbia desde una visión que resignifica lo ‘cholo’ con elegancia.
Tras colaboraciones con artistas como Jimmy Whoo y C. Tangana, y un sonido más anglo en Espíritu (2024), A.CHAL inició en 2025 un giro hacia lo peruano con «Chuco» y «Pituko». En 2026, afianza ese camino al adentrarse en la cumbia andina influenciada por ‘Papá Chacalón’, consolidando así su nueva dirección musical.
La letra de «Chologante» construye una narrativa que combina marginalidad («Hoy me levanté y quiero gastarme to’el dinero / Yo salgo pa’ la calle con mi cuenta llena e’ceros») con aspiración de progreso («No fui al colegio pero resulté pendejo / Yo no lo debo a nadie porque yo empecé de cero»). Con una trayectoria que incluye colaboraciones con artistas internacionales y un creciente reconocimiento; como el reciente seguimiento de Madonna en redes; el artista reafirma su intención de llevar su propuesta (tal como expresa en «Chologante») «desde la puna hasta la Luna».
¿Quién es A.CHAL?
A.CHAL (Alejandro Salazar Pezo) nacido el 30 de mayo de 1989 en Perú, vivió sus primeros años en el país antes de mudarse junto a su familia a Nueva York. Criado entre dos culturas, su identidad artística se ha construido a partir de esa dualidad, integrando influencias peruanas y estadounidenses en su música. Su madre es originaria de Puno, un elemento que también ha marcado su conexión con lo andino.
Desde los 12 años empezó a rapear y, en 2010, se trasladó a Los Ángeles para desarrollar su carrera como cantante, compositor y productor. En 2013 lanzó su primer EP, Ballroom Riots, y en 2014 compuso y produjo «Never Satisfied» para el álbum A.K.A. de Jennifer López. Con el tiempo, ha colaborado con diversos artistas internacionales y ha consolidado una propuesta que hoy apuesta por revalorizar lo peruano desde una mirada contemporánea.
