La “Princesa del Pop” firmó un contrato millonario para transferir los derechos de su música a la editorial Primary Wave, en una operación comparable a la venta del catálogo de Justin Bieber.
Britney Spears cerró uno de los acuerdos más importantes de su carrera reciente al vender los derechos de su extenso catálogo musical a Primary Wave, según documentos legales citados por TMZ y Variety. Aunque la cifra exacta no ha sido revelada, los reportes describen la operación como un “acuerdo histórico”, comparable al contrato cercano a los 200 millones de dólares que firmó Justin Bieber. El acuerdo fue firmado el pasado 30 de diciembre y transfiere la propiedad de su música a una de las editoriales más influyentes de la industria.
El contrato incluye algunos de los mayores éxitos de la cantante, temas que marcaron la historia del pop de finales de los noventa y los 2000, como «(You Drive Me) Crazy», «…Baby One More Time», «Oops!… I Did It Again», «Toxic», «Gimme More», «Circus», «Stronger», «Lucky», «I’m a Slave 4 U», «Womanizer» y «Till The World Ends», entre otros. Estas canciones siguen generando ingresos constantes a través de plataformas digitales, publicidad y producciones audiovisuales.
Según TMZ, la artista “está contenta con la venta y lo ha estado celebrando pasando tiempo con sus hijos”, en un contexto personal más estable tras años de conflictos legales y exposición mediática. Spears no ha lanzado un álbum desde Glory (2016) ni ha ofrecido conciertos desde 2018, cuando cerró su residencia «Piece of Me», y canceló indefinidamente su regreso a los escenarios con el proyecto «Domination».
Con esta operación, Britney Spears se suma a la tendencia de grandes figuras que han vendido sus catálogos musicales, como Bob Dylan, Bruce Springsteen, Shakira, Sting, Phil Collins y Stevie Nicks. Primary Wave, conocida por gestionar y potenciar catálogos icónicos, consolida así una de las adquisiciones más relevantes de los últimos años, reforzando el valor cultural y comercial del legado de la llamada “Princesa del Pop”.
