El fact-checking o verificación de hechos es un proceso que busca comprobar la veracidad de información ya publicada, especialmente en redes sociales. En un contexto marcado por la desinformación y el uso creciente de la inteligencia artificial, esta práctica permite establecer qué datos son verdaderos y cuáles no.
Además, se ha convertido en una herramienta clave para contrarrestar noticias falsas, proteger la integridad del discurso público y fortalecer la credibilidad de los medios, contribuyendo así a un debate democrático más informado.
