La millonaria adquisición de Warner Bros por Netflix abre un intenso debate en el cine

La adquisición por US$ 82.700 millones generó preocupación entre exhibidores, legisladores y analistas, quienes advierten posibles riesgos para la competencia y el futuro del cine en salas. Netflix, sin embargo, afirma que el acuerdo ampliará la oferta y mantendrá la operación del estudio.

Netflix anunció la compra de Warner Bros. Discovery por US$ 82.700 millones, incluyendo HBO y HBO Max, en una operación que ha generado fuerte oposición de exhibidores, productores y legisladores en Estados Unidos.

Netflix y Warner Bros. Discovery oficializaron un pacto definitivo para la compra del legendario estudio, incluyendo sus divisiones de cine, TV, HBO Max y HBO, en una operación que podría concretarse entre 12 y 18 meses. Aunque Netflix indicó que preservará temporalmente las operaciones actuales y que HBO Max seguirá funcionando como plataforma independiente, también adelantó que incorporará parte de su catálogo a nivel global. “Al añadir las extensas bibliotecas de cine y televisión, junto con la programación de HBO y HBO Max, los miembros de Netflix tendrán aún más títulos de alta calidad para elegir”, señaló la compañía en un comunicado.

El anuncio avivó el debate sobre la permanencia de los estrenos en cines. A pesar de que Warner Bros mantiene contratos de exhibición hasta 2029, Netflix remarcó que no considera necesarias las largas ventanas exclusivas en cartelera. “Mi oposición ha sido principalmente hacia las largas ventanas de exclusividad, que no creemos que sean realmente amigables para el consumidor”, apuntaron. Ted Sarandos, CEO de Netflix, insistió en que el comportamiento del público está cambiando y que la idea tradicional de mantener películas durante meses en pantalla grande es “un concepto obsoleto”.

Reacciones en contra y advertencias

Cinema United, asociación que representa a las salas de cine estadounidenses, expresó su rechazo al acuerdo, describiéndolo como una amenaza directa para la exhibición tradicional. “El impacto negativo de esta adquisición afectará a los cines, desde los circuitos más grandes hasta las salas independientes”, advirtió la organización, que pidió a los reguladores evaluar la operación con detenimiento debido al riesgo sobre consumidores e industria. En el ámbito político, la senadora Elizabeth Warren calificó la compra como “una pesadilla antimonopolio”, alertando que podría reducir opciones, aumentar precios y otorgar demasiado control a una sola empresa.

Otros especialistas sumaron su preocupación, entre ellos Jason Kilar, ex CEO de Hulu, quien consideró que vender WBD a Netflix es “un peligro” para la competencia creativa y de distribución. Sin embargo, ejecutivos de Netflix sostienen que la compañía representa menos del 10% de la audiencia televisiva total en sus mercados, argumento que evidencia que no existe un dominio anticompetitivo. Mientras tanto, la industria aguarda la revisión regulatoria en un contexto donde Warner Bros se mantiene como uno de los estudios más emblemáticos de Hollywood, fundado en 1923 y aún operando en su histórico terreno de Burbank, California.

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