La nueva película de la directora francesa Jeanne Herry compite por la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2026 y marca el regreso de Adèle Exarchopoulos al certamen con una de las interpretaciones más elogiadas de su carrera. La cinta aborda la adicción al alcohol desde una mirada humana, vulnerable y alejada de los estereotipos.
La cineasta francesa Jeanne Herry presentó en el Festival de Cannes 2026 Garance, una película que explora el alcoholismo femenino desde la intimidad y la fragilidad emocional. La cinta, protagonizada por Adèle Exarchopoulos, recibió una ovación de doce minutos tras su proyección y se posiciona como una de las favoritas de la competencia oficial. Durante una conferencia de prensa, Herry señaló que “Las adicciones están en todas partes, pero el alcohol no solo es muy fácil de encontrar sino que está incluso bien visto consumirlo, mientras que las personas que no beben están estigmatizadas”.
La directora también reflexionó sobre cómo el consumo de alcohol se normaliza socialmente y las consecuencias que esto puede generar. “Tenemos un problema de salud mental masivo y creo que está bien hacer esta película, aunque la protagonista, Garance, no es violenta, pero la gente cuando bebe se olvida de los límites”, afirmó. La historia sigue a Garance, una actriz parisina que intenta sostener su vida profesional y afectiva mientras el alcohol empieza a destruir lentamente sus relaciones familiares, laborales y sentimentales, especialmente el vínculo que mantiene con Pauline.
Herry construye el relato desde una mirada tragicómica, donde el humor aparece incluso en los momentos más difíciles. La directora explicó que “Es evidente que hay vidas más difíciles, gente que tiene que superar pruebas mas duras, pero siempre hay momentos para el humor”. A lo largo de ocho años, la película retrata mudanzas, fiestas, castings fallidos, ansiedad y recaídas emocionales, mientras la protagonista intenta encontrar estabilidad en medio del caos. La relación amorosa entre Garance y Pauline también se presenta desde la ternura y el acompañamiento, alejándose de representaciones estereotipadas o morbosas.
El regreso de Adèle Exarchopoulos a Cannes
Para Adèle Exarchopoulos, aceptar este proyecto significó enfrentarse a nuevos desafíos interpretativos. “Sentí miedo y es una buena señal tener miedo antes de comenzar un proyecto”, confesó la actriz, quien además destacó la sensibilidad cinematográfica de Herry al señalar que “Hay algo en el cine de Jeanne que me toca mucho”. Exarchopoulos vuelve así a Cannes trece años después de La vida de Adèle, película con la que obtuvo la Palma de Oro junto a Léa Seydoux en 2013, convirtiéndose en una de las actrices más jóvenes en recibir el máximo reconocimiento del festival.
La actriz recordó además el impacto que tuvo aquella película en muchas personas jóvenes. “Esa es la belleza del cine, contar historias que llegan directamente al corazón”, expresó, luego de revelar que varios espectadores le confesaron que gracias a La vida de Adèle pudieron hablar abiertamente sobre su orientación sexual con sus familias. Sobre ello, Jeanne Herry destacó que “Adéle tiene una inmensa capacidad de provocar una identificación por parte de las nuevas generaciones” porque “es profundamente humana” y “todo en ella se siente real”. Con Garance, ambas artistas vuelven a colocar en el centro del cine francés una historia atravesada por la vulnerabilidad, el deseo y la búsqueda de redención.






