Katy Perry incendia el pasado y vuelve a su etapa más rockera con «Watch It Burn»

La cantante estadounidense abre una nueva etapa artística con un sencillo cargado de referencias personales, una estética de transformación y un sonido que recupera parte de la energía que marcó sus primeros éxitos.

Aunque gran parte del público la recuerda por himnos pop que dominaron los años 2010, Katy Perry construyó sus primeros pasos dentro de una propuesta mucho más cercana al rock y al pop alternativo. Antes del fenómeno de Teenage Dream, canciones como «I Kissed a Girl» y «Hot N Cold» ya mostraban guitarras marcadas, una actitud irreverente y una estética que se alejaba del pop brillante que terminaría definiendo gran parte de su carrera. Con el paso de los años y discos posteriores, esa faceta quedó relegada frente a producciones más orientadas al sonido electrónico y comercial.

Katy Perry lanzó oficialmente «Watch It Burn» este jueves 25 de junio en el que parece mirar hacia atrás para recuperar parte de esa esencia inicial. El sencillo abandona gran parte del enfoque EDM que caracterizó trabajos recientes como Smile y 143 para apostar por una estructura más agresiva, guitarras más presentes y una interpretación vocal cargada de tensión emocional. Sin abandonar del todo el pop, la artista vuelve a dialogar con referencias del rock alternativo y el sonido de inicios de los 2000, en una apuesta que conecta con el origen de su identidad artística antes de convertirse en una de las mayores figuras del pop global.

La letra también acompaña ese retorno desde un plano emocional. Entre versos como “Voy a intentar perdonar y olvidar/ Enciendo un cigarrillo y lo veo arder” o “Voy a conseguir lo que merezco… Por fin me he puesto a mí mismo en primer lugar”, la cantante construye un relato sobre enojo contenido, cierre de etapas y recuperación personal. Durante una conversación en Unfamous The Podcast, adelantó el sentido detrás del tema: “En Watch It Burn estoy lidiando con mi oscuridad, pero el año pasado fue bastante duro”. Más adelante añadió: “no me he dado permiso para enfadarme en toda la vida por cosas por las que debería estar jodidamente enfadada”.

El videoclip refuerza esta idea de regreso y transformación. En él, Katy aparece herida sobre una camilla antes de escapar y convertirse en una figura híbrida con cola de escorpión que avanza destruyendo todo a su alrededor hasta alcanzar una iglesia, donde el agua bendita simboliza una especie de renacimiento. Más que una ruptura con su historia reciente, «Watch It Burn» parece una reconciliación con la artista que existía antes del estrellato masivo: una Katy más cruda, más impulsiva y más cercana al sonido con el que inició su camino en la industria musical.

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